viernes, 4 de octubre de 2013

La Ventana

Como cada día Juan López se levanta a su rutina diaria  se levanta un poco abstraído entre sueños se levanta a contemplar el amanecer desde su ventana donde puede divisar el mar desde su humilde hogar en Los Mameyes con su vista fija en el hermoso sol anaranjado que surge lentamente sobre el mar como si le diera brega  y este como todos los días este espectáculo le deja maravillado es como su ejercicio espiritual, el que poco sabe de religión y que no asiste a ninguna iglesia creer tener su comunión con Dios al presenciar esta maravilla cada día religiosamente a las 5:30 de la mañana se levanta desnudo  a presenciar estos instantes  en que olvida todo y simplemente se desconecta, perdido en ese cielo, en ese mar, en la costa de la ciudad de Santo Domingo y su embriagador salitre.

Todos le han dicho que porque ha decido permanecer en esa casita de madera tan rustica para la ciudad y el dice que ¨Como era de mis abuelos, me imagino que ellos querrán que la conserve¨ pero su apego a la casa es algo muy profundo desde pequeño vivió allá sus abuelos lo criaron lo mejor que pudieron con lo poco que tenían su madre la pobre murió dando a luz  para el Ester López es una jovencita que el vio desde pequeño en fotos que sus abuelos decían era muy retraída y de pocos amigos razón por la cual les sorprendió que ella apenas con 16 años se embarazo de un compañero de clases que luego de una fiesta tuvieron amores y raíz de eso su preñez  .

Al suceder esto  ella se encerró cada vez mas y se pasaba horas solo mirando por la ventana sus padres no sabían que hacer con ella la llevaban al medico y este le decía que quizás es una leve depresión por el embarazo que pronto se le pasaría la llevaron al psicólogo haciendo un gran esfuerzo por lo pobres que eran mas se les hacia más  duro verla todos los días ensimismada mirando el cielo por aquella ventana con los ojos llenos de lagrimas inerte sin dar  razones lógicas que expliquen su estado que ni siquiera el psicólogo logró de verdad ayudarla pues era tal su hermetismo y dado su estado no podía remitirla a un psiquiatra pues no iban a poder medicarla.

Con el paso del tiempo ya casi terminado su gestación  ni siquiera hablaba no había forma de descifrar su estado de  animo o que pensaba simplemente hacia lo que tenia que hacer y volvía de nuevo a mirar por la ventana de su habitación que es la que hoy ocupa su hijo que ya es un hombre.

Al momento del parto los médicos hicieron todo lo que pudieron  para que el parto marchara normal mas la muchacha murió dejando a sus padres devastados teniendo que sacar de adentro para criar a este lindo morenito de ojos claros.

Sus abuelos llenaron la infancia de Juan de mimos y mucho amor con el tiempo llegaron a ser muy felices aplacando mucho el prematuro deceso de Ester y siempre procuraron hablarles de su madre a Juan.

El a pesar de no haberla conocido en persona ni recordarla, siente que ella esta con el cada momento que se pone a ver el amanecer desde su ventana siente como la brisa marina le susurra, acariciando su piel que a pesar de estar totalmente solo lo hace sentir una fuerte presencia que el pecho se le oprime dejando salir a veces un llanto retenido dentro de si que es como una comunicación extrasensorial    que tiene donde puede sacar todo de dentro y liberarse mientras a veces extiende los brazos  como queriendo alcanzar lo sutil aquello que se pierde en nuestra existencia.

Jueves 03 de Octubre 5:45 am se despierta Juan como cada mañana camina tres pasos de su cama a la ventana poniendo sus brazo sobre el dintel  de la ventana comienza su trance al surgir el sol tímido sobre el mar cual bola incandescente irradiando esos suaves rayos que apenas iluminan en esta oportunidad Juan cierra los ojos fijando sus sentidos en el viento que mueve su pelo rizado y justo en el momento que el sol se encuentra frente a el extiende los brazos como si fuera a darle a alguien un abrazo y con todas sus fuerzas grita: Te quiero!!!

2 comentarios:

  1. Me he encontrado este relato tuyo y me ha impresionado como la redacciòn nos lleva a momentos emocionales. Enhorabuena

    un abrazo

    fus

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